Mi primer contacto con el mundo de la belleza empezó con 16 años formándome como esteticista, poco tardé en darme cuenta de que ese enfoque de la belleza se quedaba muy lejos de conectar la belleza a la salud, las emociones y la parte espiritual de cada ser.
Desde entonces mis manos no han parado de entrenarse y desarrollar al máximo la sensibilidad que desde bien pequeña he sentido de tan cerca.
Movida por la inquietud de conectar la belleza de una forma más profunda y mejorar mi salud estudié terapia orto molecular, aromaterapia, cosmética natural, acupuntura coreana y MTC, dietética y nutrición, osteopatía bioenergética, nutrición celular activa y kinesiología.
Necesitaba llenarme de conocimiento para entender el cuerpo humano y conectar la piel al resto del organismo, ya que para mí todo es uno.
Mi formación continuó con las diferentes técnicas de masaje ancestral que conectan la piel a todo el organismo y que me han inspirado a crear mi propio método.
Durante muchos años he combinado mis consultas como terapeuta con consultas de belleza holística, tratando la piel de forma respetuosa.
Actualmente estoy entregada 100 x 100 a la belleza, fusionando mi experiencia como terapeuta con mi pasión por la belleza artesana y manual.